Google dijo el 29 de septiembre de 2026 que había recurrido ante el Tribunal General de la UE dos órdenes de la Comisión Europea. Una trata del acceso de asistentes de IA rivales a funciones de Android; la otra, de datos anonimizados de Google Search para servicios de búsqueda que cumplan los requisitos. Los recursos llevan a los tribunales las decisiones de julio, pero no las suspenden por sí solos. Por eso, desarrolladores y buscadores deben seguir tanto la aplicación de las medidas como el proceso judicial, sin dar por hecho que el acceso ya existe o que se ha cancelado.
Dos órdenes con efectos diferentes
La Comisión aprobó medidas vinculantes el 16 de julio en virtud de la Ley de Mercados Digitales. En Android, buscan que los asistentes de IA competidores puedan acceder a funciones disponibles para los servicios de Google, con condiciones de consentimiento y seguridad. La decisión sobre Android abarca la activación de un asistente, el acceso al contexto pertinente y la ejecución de acciones por encargo del usuario. Eso no significa que todos los asistentes rivales puedan usar ya todas las funciones en cualquier teléfono.
La decisión independiente sobre Search exige ofrecer a buscadores elegibles datos anonimizados de posiciones, consultas, clics y visualizaciones conforme a condiciones definidas. Los chatbots de IA con funciones de búsqueda pueden optar al acceso si cumplen los requisitos. La orden no obliga a entregar el algoritmo de Google ni los datos de una cuenta o el historial de búsqueda de una persona. El uso por los receptores se limita a mejorar servicios de búsqueda, no a entrenar modelos de IA de propósito general ni a elaborar perfiles publicitarios.
La privacidad y la seguridad concentran la disputa
Google sostiene que ampliar el acceso a Android podría crear riesgos de seguridad y que compartir datos de búsqueda plantea problemas de privacidad, según la información de Dow Jones sobre los recursos. Una publicación anterior de Google sobre seguridad en Android desarrolla su postura; no es una constatación independiente de que fallen las salvaguardas de la Comisión.
La Comisión afirma que su medida sobre Search elimina identificadores y horas precisas, suprime consultas especialmente reveladoras y restringe a los receptores mediante criterios de admisión, contratos y auditorías independientes. También permite a Google evaluar riesgos graves de seguridad o protección de datos asociados a un receptor concreto. Estas salvaguardas forman parte de la medida aprobada. Sigue abierto si serán suficientes en la práctica y cómo valorará el tribunal las objeciones de Google. El acceso a Android también está sujeto a condiciones de consentimiento y seguridad; no es un acceso ilimitado al sistema.
Qué seguir mientras avanzan los recursos
El calendario de Search de la Comisión preveía información de solicitud y modelos de licencia para septiembre, un conjunto de datos anonimizado definitivo para noviembre de 2026 y precios definitivos para enero de 2027. Son hitos de aplicación, no promesas de acceso para todos los solicitantes en esas fechas. Las funciones de Android siguen un despliegue por etapas propio. Según el artículo 278 de los tratados de la UE, recurrir un acto no lo suspende automáticamente; un tribunal puede acordar medidas cautelares. Las informaciones sobre estos recursos no acreditan que se haya concedido tal suspensión.
Para quien desarrolla un asistente de IA, las comprobaciones útiles son qué funciones de Android están listas, cómo se obtiene el consentimiento y qué condiciones de seguridad rigen. Un proveedor de búsqueda debe examinar la admisión, las auditorías, las muestras de datos y el precio cuando estén disponibles. The Next Web informó de los recursos el 29 de septiembre. Ninguna de las dos informaciones establece cuándo fallará el Tribunal General: por ahora se disputa cómo aplicar las órdenes de julio, no hay un desenlace definitivo para usuarios o competidores.